lunes, 1 de agosto de 2011

El reflejo de una estrella 1

1633, Inglaterra.

Como todos los días caminaba por el bosque, observando todo aquello que me rodeaba. Llegue al lago de Skye aquel lago tan hermoso que me producía tal calma. Me senté tras un árbol leyendo, esperando a que fuese la hora de marcharme al castillo.
Después de unas horas...
-¡Me he quedado dormida!, esta oscureciendo, padre me va a matar.- Salí corriendo hacia el castillo, tropecé, me ensucié, pero cuando llegue ya era demasiado tarde y mi padre no estaba muy contento.
-Te advertí mil veces que no salieses del castillo, tienes muchas cosas que hacer aquí, las cuentas , la organización de los bailes y demás... porque no puedes ser una hija como es debido...
-Pero, padre... yo... lo siento.
-No me valen tus excusas.-Dijo con aire severo y muy enfurecido.-Te quedaras aquí encerrada una semana como castigo, no podrás salir de los limites del castillo.
-¡Padre!
-Es suficiente, ahora retírate a dormir.
-Si...
No podía ser cierto, odie en ese momento todo, a mis 17 años de edad mi padre no me valoraba, según el con esa edad debía de estar casada, con hijos y con un yerno que le sustituyese en el trono. Eso era lo malo de haber nacido hembra.
Me dirigí a mis aposentos, me cambié y me asome por el balcón.
Desde allí se veía el lago Skye y la brisa nocturna, como deseaba estar alli. Mire hacia el cielo y vi pasar una estrella fugaz, como deseaba que mi madre viviese, ella si me comprendería, si sabría como me siento. De mis ojos cayeron unas lágrimas.
-Madre... te extraño.

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